UNA ESPERANZA PARA ANITA

Muchas veces en la zona rural, la atención médica a la que pueden acceder los campesinos peruanos de la sierra no alcanza a aliviar los males que ellos padecen. Tal fue el caso de la pequeña Ana Mariela Tacuri Qquenaya, de apenas 21 meses de edad de la comunidad de Ccatcca Pampa, Distrito de Ccatcca, Provincia de Quispicanchi, Región Cusco. Ella tiene 5 hermanitos y es su madre, una mujer con gran fuerza y empuje, quien vela por ellos. Cuando la mamá de Anita se dio cuenta de que ella no podía caminar con facilidad, la llevó al establecimiento de Salud de Catcca donde le diagnosticaron displasia de cadera y la enviaron al Hospital Regional del Cusco. Como los costos de la operación que la niña necesitaba no podían ser cubiertos por el Seguro Integral de Salud, la madre de Anita acudió a Cáritas Cusco para ser diagnosticada en la Clínica San Juan de Dios donde se confirmó el diagnostico de displasia de cadera derecha y luxación congénita, pero de determinó la necesidad de realizarle 2 cirugías. En ese contexto el médico sugirió que la cirugía se realice en el Hospital Antonio Lorena del Cusco mediante el Seguro Integral de Salud (para ello se consulta con la oficina del Seguro Integral de Salud Central del Cusco), logrando su internamiento en el Hospital Antonio Lorena del Cusco, donde se desarrolló una serie de exámenes pre operatorios. Para la operación fue necesario conseguir 1 placa y 4 clavos quirúrgicos para fijar la pierna de Ana Mariela. Ahora la pequeña se encuentra en proceso de recuperación, gracias al apoyo humanitario de la Shaley & Donald Rubin Foundation.